El “rey” Salah, ante un triste final para un año mágico

Mohamed Salah jugador de Egipto durante el Mundial. (Twitter)

San Petersburgo, 20 jun .- Al final de la derrota 3-1 de Egipto ante Rusia, que prácticamente sentenció la eliminación de los “Faraones” del Mundial, Mohamed Salah se tiró al suelo y puso su frente en el césped del estadio de San Petersburgo.

Era una imagen triste: el “rey” Salah, el mejor futbolista africano del año, reducido a muy poco en su primera cita mundialista. Ni siquiera el hecho de haber escrito un pequeño episodio de historia futbolística para su país podía consolarle.

Con el penal que provocó y anotó, el delantero del Liverpool se convirtió en su debut en un Mundial en el tercer jugador egipcio en marcar en una Copa del Mundo.

El partido ante Rusia evidenció el dilema de la selección africana, pues Salah fue una vez más uno de los mejores de su equipo. Cuando hubo peligro, el atacante estuvo casi siempre involucrado, y eso aunque obviamente no estaba del todo en forma.

El goleador del Liverpool fue el único jugador que vistió una camiseta interior de manga larga, pareció tímido en los duelos y apenas se vio nada de su temida explosividad.

Así, queda abierta la pregunta de qué hubiera pasado con la selección africana si Salah hubiera estado en forma. “Los médicos dijeron que estaba perfectamente”, aseguró el seleccionador, Héctor Cúper. “Pero en la preparación tuvo que entrenar solo. Quizá por eso estuvo algo limitado. Sin la lesión habría podido entrenar tres semanas a la misma intensidad que el resto”.

Para Salah terminó un año de ensueño con gran amargura. Venerado en su país como un “rey” del fútbol, el egipcio explotó finalmente esta temporada en el máximo nivel. Fue elegido mejor jugador de África y marcó la mayoría de los goles de su equipo en la Premier League.

El 26 de mayo entró en el césped del estadio de Kiev con la determinación de ser campeón de la Liga de Campeones con el Liverpool. Pero un duelo con Sergio Ramos, en el que Salah se lesionó el hombro izquierdo, destruyó los sueños de los “reds”, Salah y cien millones de egipcios.

Pese a estos condicionantes, el puesto de Cúper está en peligro. El técnico de 62 años, que llevó al Valencia a la final de la Champions League en 2000 y 2001, se ganó una fama en Egipto y llevó a los “Faraones” por tercera vez en su historia a un Mundial, después de 1934 y 1990.

“Sobre eso decidiré solo yo”, dijo el argentino sobre su futuro. “Si los responsables no están contentos con lo que he hecho, seré el primero que diga que se va”.

Algunos analistas no se opondrían lo más mínimo. “Señor Cúper, le pido por favor que se vaya”, escribió el diario “Al-Masry al-Youm”, que exigió un nuevo seleccionador para el futuro. De acuerdo al periódico, el argentino es un “entrenador incompetente” que falló en su gestión del equipo.

Si en el último partido no hubiera nada en juego, al menos sería el momento para que Essam Al-Hadari hiciera historia mundialista.

El arquero de 45 años superaría si juega al colombiano Faryd Mondragón como el jugador más viejo en disputar una Copa del Mundo. Pero incluso sin jugar, el veterano futbolista se disculpó el martes “ante todos los egipcios por la derrota”.

DPA

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