Una dinastía para la leyenda del fútbol italiano

Los jugadores de la Juventus Paulo Dyabala, Cristiano Ronaldo y Leonardo Bonucci durante el partido de fútbol italiano de la Serie A entre la Juventus FC vs UC Sampdoria en el estadio Allianz en Turín, Italia, 26 de julio de 2020. EFE/EPA/ ALESSANDRO DI MARCO

Roma, 26 jul .- El Juventus Turín se proclamó campeón de Italia este domingo por trigésima sexta vez en su historia, la novena consecutiva, y prolongó una dinastía para la leyenda del fútbol italiano, empezada en 2011.

Tras fallar su primera bola de partido el pasado jueves, al caer en el campo del Udinese, el triunfo 2-0 conseguido este domingo en el Allianz Stadium contra el Sampdoria permitió al Juventus hacerse con siete puntos de ventaja sobre el Inter de Milán, segundo, a falta de dos jornadas para el final y coronarse campeón de Italia.

Este domingo, el equipo de Maurizio Sarri triunfó gracias a un gol del portugués Cristiano Ronaldo, que también falló un penalti, y a un tanto de Federico Bernardeschi, en una noche en la que perdió por lesión al argentino Paulo Dybala y al brasileño Danilo Luiz Da Silva.

Cambian los jugadores, cambian los entrenadores y las filosofías de juego, pero no cambia el resultado final. El Juventus abrió su legendario ciclo en el curso 2011-2012 y su dominio en el territorio nacional parece todavía lejos de tener fin.

El Roma, el Nápoles y el Inter, que tiró de talonario el último verano en el intento de anular el margen, tuvieron que rendirse en los últimos nueve años al poderío del Juventus, que incluso este año, pese a no brillar, confirmó su reino.

La dinastía turinesa se abrió en 2011, cuando el club se mudó al nuevo Juventus Stadium, primer estadio de propiedad de un club de la Serie A, y, dirigido por el técnico Antonio Conte, dio la sorpresa al coronarse campeón de Italia como invito (23 victorias y 15 empates) pese a salir sin ser favorito.

Sorprendió a todos el equipo de Conte, que tras la séptima posición del curso anterior, logró arrebatar el título al Milan del delantero sueco Zlatan Ibrahimovic y del entrenador Massimiliano alegría, quien recalaría en el cuadro turinés dos años después.

Los máximos artilleros en esa temporada fueron Alessandro Matri, con 10 goles, y Claudio Marchisio, con 9. Era el sistema y el espíritu de equipo plasmado por Conte la real fuerza de ese conjunto.

En la temporada siguiente el Juventus revalidó el título, además de alcanzar las semifinales de la liga Europa, y lo mismo hizo el tercer año, cuando conté estableció el récord de puntos en la Serie A, 102, un registro que todavía no ha sido batido.

Ese mismo verano, Antonio Conte anunció su salida del club y su cargo fue tomado por Massimiliano Allegri, quien confirmó lo bueno que había hecho Conte y añadió su propia marca para convertir al conjunto turinés en un auténtico dominador del fútbol italiano.

En sus cinco años al mando del Juventus, Allegri conquistó cinco títulos ligueros, cuatro copas Italia, y dos Supercopas italianas. También alcanzó dos finales de la Liga de Campeones, pero perdió primero contra el Barcelona, en 2015, y luego contra el Real Madrid, en 2017.

En ese quinquenio, el Juventus fue protagonista de un crecimiento vertical no solo a nivel deportivo sino también a nivel de club. El cuadro turinés fichó a elementos como los argentinos Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín, el alemán Sami Khedira, campeón de Europa con el Madrid y del Mundo con Alemania hasta llegar a batir todo récord de gasto en 2018 con el fichaje del portugués Cristiano Ronaldo por 117 millones procedente del Real Madrid.

Y, fuera del campo, el Juventus estrenó un ultra moderno centro deportivo, en la Continassa, un centro médico de su propiedad, el J Medical, o su propio hotel, el J Hotel, en el que también se quedan habitualmente los futbolistas antes de sus compromisos.

Todo ello plasmó a un equipo que, incluso en esta temporada, en la que le faltó brillantez a nivel de prestaciones, mantuvo la calma en todo momento y ganó con autoridad el título liguero.

Una confianza total con la que juega en Italia que el Juventus debe tratar de llevarse también a la Liga de Campeones, su próximo objetivo, en la que sigue obsesionado por poner fin a una sequía que dura desde 1996.

El cuadro juventino perdió siete finales en su historia y ya se encuentra contra las cuerdas también este año, pues debe remontar un 1-0 adverso sufrido en el campo del Lyon en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.

EFE
Andrea Montolivo

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