Última llamada para ser la estrella de la Copa América

El jugador de Argentina Lautaro Martínez, durante la práctica de este sábado 29 de junio en el centro de entrenamiento de Fluminense, en la ciudad de Río de Janeiro (Brasil) . EFE/Antonio Lacerda

Porto Alegre (Brasil), 1 jul .- La Copa América de Brasil 2019 entró ya en su última semana de competición sin que ningún jugador haya brillado ostensiblemente por encima de los demás y sea un claro candidato a llevarse el premio al mejor jugador del torneo.

Para los jugadores de Argentina, Brasil, Chile y Perú, las cuatro selecciones semifinalistas, es la última llamada para sobresalir en un torneo carente hasta ahora de grandes individualidades.

Con el brasileño Neymar fuera de concurso por una lesión y por la denuncia de presunta violación y el argentino Lionel Messi deslucido en parte por el mal estado de los campos, esta Copa América está todavía huérfana de su crack, a falta de que se disputen las semifinales, el partido por el tercer puesto y la final.

Después de los dieciocho encuentros de la fase de grupos y los cuatro de los cuartos de final, ningún jugador ha podido anotar más de dos goles, cifra a la que han llegado diez jugadores.

Encabezan esa lista el argentino Lautaro Martínez y el japonés Koji Miyoshi por haber marcado sus dos tantos en tres partidos disputados, mientras que el resto lo hicieron en cuatro compromisos.

Entre ellos están los brasileños Everton ‘Cebolinha’ Sousa y Philippe Coutinho, los chilenos Alexis Sánchez y Eduardo Vargas, los uruguayos Luis Suárez y Edinson Cavani, el colombiano Duván Zapata y el venezolano Darwin Machís.

Messi, que estaba llamado una vez más a ser el gran actor de Argentina, ha anotado de momento un único gol y de penalti, en el encuentro de la Albiceleste contra Paraguay (1-1).

La estrella del Barcelona ha lamentado en reiteradas ocasiones el mal estado de algunas canchas de esta Copa América, como el Arena Fonte Nova, de Salvador; o el Arena do Gremio, de Porto Alegre, que le impidieron desarrollar su juego veloz y de primer toque.

En Brasil no han extrañado de momento la ausencia de Neymar sobre la cancha pero tampoco ha aparecido una figura que deslumbre por encima de un equipo muy plano por momentos, sin el carácter matador que tenía la Canarina de antaño con goleadores como Romario o Ronaldo.

La mayor prueba de ello es que todos los goles del aplastante triunfo por 0-5 ante Perú tuvieron como autor a un futbolista distinto, y ninguno de ellos fue de su delantero principal, Gabriel Jesús, que falló un penalti en los últimos minutos y lleva más de año y medio sin marcar en partido oficial con la selección.

La dupla uruguaya que forman Suárez y Cavani parecía que iba a arrasar en esta Copa América cuando la Celeste comenzó goleando por 4-0 a Ecuador, pero solo alcanzaron los cuartos de final, donde fueron eliminados por Perú en los penaltis.

Tras operarse de la rodilla para llegar en condiciones óptimas a la Copa América, Suárez inició el torneo con sendos tantos a Ecuador y Japón, pero acabó hundido entre lágrimas al fallar ante la selección peruana el penalti que determinó la pronta eliminación de Uruguay.

Cavani también hizo un gol a Ecuador y otro a Chile, y frente a Perú sumó uno más, pero fue anulado al igual que otros dos de Suárez y Giorgian De Arrascaeta en el mismo encuentro.

Tampoco han aparecido con consistencia el chileno Eduardo Vargas y el peruano Paolo Guerrero, los dos máximos goleadores en activo de la Copa América, que han anotado dos y un gol, respectivamente.

Así el único jugador que ha logrado ser considerado como el mejor en todas sus apariciones ha sido el portero paraguayo Roberto “Gatito” Fernández, que se llevó el premio al futbolista más valorado de los encuentros de Paraguay contra Catar, Argentina, Colombia y Brasil.

En esta tesitura la Copa América espera todavía a su estrella, esa que asocie su nombre a esta edición del torneo en Barsil como en su día lo hizo Pelé en 1959, Bebeto en 1989, Gabriel Batistuta en 1991, Rivaldo en 1999, Adriano en 2004 o Robinho en 2007.

EFE
Fernando Gimeno

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