Perú: 36 años por un gol, 40 años por una victoria

La selección peruana de futbol posa antes de vencer a Australia 2-0. (Twitter)

Lima, 26 jun .- Algunos juegos pirotécnicos aislados sonaron en el distrito limeño de Chorrillos después de que la selección del Perú derrotó hoy por 2-0 a la de Australia en Rusia y le puso fin a 40 años sin triunfos en un Mundial de fútbol.

“Perú, Perú, Perú”, gritaron voces infantiles en colegios chorrillanos cuando André Carrillo acabó con 36 años sin un gol peruano en un Mundial. Con el agravante de que el último había sido en una goleada por 5-1 aplicada por Polonia en España 1982.

Tras el pitazo final, la alegría se disipó rápido y Chorrillos -el distrito de Paolo Guerrero y de muchas estrellas del fútbol peruano-, regresó a la cotidaneidad, al igual que todo un país que durante meses vibró con una clasificación que no se lograba desde 1982 y a que muchos les parecía inalcanzable.

No hubo hoy desbordes, pero la tranquilidad y el optimismo se notaban tras las pieles. Los medios online no se desgastaron en adjetivos gloriosos, pero fueron unánimes en que la actuación fue digna y que hay un futuro que será aún más promisorio si se logra la continuidad del argentino Ricardo Gareca como técnico.

Gareca, que llegó sin mayores pergaminos, sentó las bases de un trabajo a largo plazo, en llave con el nuevo presidente de la Federación, Edwin Oviedo, y con el director general de selecciones, Juan Carlos Oblitas.

La clasificación desató euforia y exceso de optimismo. Tanto, que algunos vaticinaron larga vida en Rusia. La realidad, empero, se empezó a ver en la derrota por 1-0 ante Dinamarca y se tornó más áspera con la caída por al mismo marcador ante Francia, que disipó precozmente cualquier posibilidad de avanzar a octavos.

Pero, más allá de las derrotas, en comentaristas e hinchas quedó la sensación de que se jugaron partidos dignos y de que rivales con mejores pergaminos, sobre todo en el caso de los franceses, tuvieron que exigirse mucho para quedarse con los tres puntos.

Faltaba Australia y sobre todo la sensación de cantar un gol. Carrillo, extremo al que siempre se le criticó la falta de definición, le puso fin a la sequía con un tanto que además lo confirmó como la mejor individualidad del equipo en el Mundial.

Y el 2-0, para no ser menos sentimental, fue de Guerrero, el goleador histórico que por poco no llega a Rusia por un castigo que a todos les sonaba injusto después de que los propios tribunales admitieran que no tuvo intención de doparse.

Guerrero, máximo ídolo del fútbol peruano en los últimos lustros, no estuvo en su mejor forma y se sintió su falta de competencia.

Tal vez haya sido su último Mundial, a los 34 años, como también para su amigo del alma Jefferson Farfán, de 33, de quien la suerte quiso que tuviera que seguir el último partido desde un hospital de Moscú, internado por precaución tras un trauma en la cabeza por un golpe en una práctica.

Pero sin los compadres ni el infaltable líder de la defensa de los últimos tiempos en la selección, Alberto Rodríguez, de 34 años, Rusia 2018 le deja al Perú una generación que, por edad, tiene derecho a soñar con Qatar 2022.

El arquero Pedro Gallese, los laterales Luis Advíncula y Miguel Trauco, el defensa central Anderson Santamaría, el volante de primera línea Pedro Aquino y el funcional mediocampista Edison Flores demostraron lo que pueden dar. El contención Renato Tapia y el enlace Christian Cueva no, pero de ambos se espera más.

Hace 40 años, en Argentina, el Perú goleó a Irán por 4-1. Desde entonces, millones de peruanos nacieron y crecieron sin saber qué se siente de ganar un partido en un Mundial. Ahora lo saben y aunque no haya lugar para fiestas estridentes, la satisfacción con lo hecho y el optimismo a futuro están sobre la mesa.

DPA/Gonzalo Ruiz Tovar

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