Las 58 pequeñas grandes historias de las 58 ediciones de la Libertadores

Registro del trofeo de la Copa Libertadores durante una rueda de prensa, previa al primer partido de la final del torneo 2018, en Buenos Aires (Argentina). EFE

Bogotá, 22 nov .- A tres días de caer el telón de la edición 58 de la Copa Libertadores añadimos a continuación 11 historias imperdibles y completamos 47 que ha dejado el torneo nacido en 1960.

37. ERA GOL DE CUBILLA

El primer partido en la historia de la Copa Libertadores se jugó la tarde del 19 de abril de 1960 en el estadio Centenario. El Jorge Wilstermann apenas resistió 13 minutos a la presión del Peñarol. Al final, los bolivianos regresaron con una goleada por 7-1 y en las filas del equipo uruguayo Luis Cubilla quedó con un mal sabor de boca pues su gol, que pudo ser el primero de la historia, resultó con la rúbrica de Carlos Borges. La maniobra la comenzó por la banda Juan Eduardo Hohberg y terminó con un potente remate de Cubilla que terminó devolviendo el horizontal. El rebote lo pescó Borges y solo tuvo que empujar el balón al fondo. Por las dudas, Borges aumentó 4 minutos después y Cubilla tuvo que esperar al 21 para marcar el suyo, el que allanaba el camino de la goleada presenciada por unos 30.000 espectadores.

No obstante, la gran figura del encuentro inaugural fue el delantero ecuatoriano nacionalizado uruguayo y de ascendencia barbadense Alberto Spencer, que aportó cuatro goles. En la Copa Libertadores haría 50 más y se consagraría así como máximo artillero en la historia del torneo.

38. DOS GOLES OLÍMPICOS EN EL MISMO PARTIDO

El 20 de marzo de 1979 el Deportivo Cali colombiano que dirigía el argentino Carlos Bilardo debutó en la Copa Libertadores ante su público contra el Quilmes, que se fue arriba a través de Horacio Milozzi. Pero un minuto después Ángel María Torres igualó con un gol olímpico.

Quilmes se puso arriba 1-2 con anotación de Luis Graneros en el minuto 52 y volvía a transformar la expectación de los locales en frustración. Néstor Scotta igualó 2-2 en el 75 y decidido a buscar la remontada el Cali presionó. Cuatro minutos después Juan Ernesto ‘el Cococho’ Álvarez marcó otro gol olímpico y estableció el 3-2 definitivo.

39. EL FÚTBOL SE IMPUSO EN UNA FINAL CON PIEDRA Y GOLPES

El desenlace de la vigésima edición de la Libertadores, en 1981, “fue la victoria del fútbol sobre la violencia”, sentenció Artur Antunes Coimbra ‘Zico’, el ídolo del Flamengo que destrabó con un doblete el tercer partido con Cobreloa. El más popular de los clubes brasileños, que debutaba ese mismo año en el torneo, se impuso por 2-1 en el Maracaná pero cayó por 1-0 en el estadio Nacional en un partido recordado por la brutalidad. Zico ha confirmado la versión de que el defensa chileno Mario Soto portaba una piedra. “El jugó con una piedra en la mano y le dio pedradas a varios jugadores de nuestro equipo”, dijo el Diez. Tanto que Lico o pudo jugar el tercer partido en Centenario de Montevideo tres días después. La animosidad volvió a sentirse pero los ‘Zorros del Desierto’ resultaron amansados con los tantos de Zico. Sobre el final, el entrenador Paulo César Carpegiani mandó a la cancha al ariete Anselmo con un solo objetivo: hacer pagar a Mario Soto. Y lo hizo a rajatabla.

40. EL FERRARI DE TELÉ ATROPELLÓ RIVALES EN 1992 Y 1993

“Si tienes que ser atropellado, mejor que sea por un Ferrari”, dijo en su capitulación Johan Cruyff tras perder por 2-1 el Barcelona en diciembre de 1992 en Tokio la final de la Copa Intercontinental ante el Sao Paulo de Telé Santana.

Los brasileños ganaron la Libertadores de ese año al Newell’s Old Boys en el que se asomó Marcelo Bielsa, y un año después frustró en la final el sueño de gloria de la Universidad Católica de Chile.

Como si no bastase el homenaje del holandés al club brasileño y el entrenador que marcaron una época en la Copa Libertadores y el mundo, en 1993 su colega italiano Fabio Capello, el que siempre dijo que lo único importante en el fútbol es ganar, naufragó en el mismo escenario con su Milán. El 3-2 lo perfiló Muller en la agonía.

El Sao Paulo no volvió a ser el mismo sin Telé, el hombre que pulió diamantes y enseñó que el ‘jogo bonito’ “no es una garantía para vencer, es el camino”.

41. PUNTAPIÉ INICIAL A UNA GALLINA

A River Plate le apodaron ‘las Gallinas’ en 1966 tras caer en la final de la Copa Libertadores ante Peñarol, y en 1981 aún el mote no era aceptado por considerarse ofensivo. El 3 de abril de ese año el equipo argentino visitó al Deportivo Cali en partido de la primera fase del torneo.

Cuando se alistaban los equipos, hinchas del equipo colombiano lanzaron a la cancha una gallina con moño rojo. Rabioso, Reinaldo ‘Mostaza’ Merlo la mató de una fulminante patada. Ajeno a los hechos, el Cali venció por 2-1 a River.

42. MILÁN JUNIORS POR CUENTA DEL PERUANO ‘CONEJO’ BENÍTEZ

Hoy, a sus 82 años, el peruano Víctor ‘Conejo’ Benítez quizá no sepa que por su traspaso al Milán, en 1962, el Boca Juniors recibió como regalo docenas de camisetas oficiales del club italiano.

Allá, en la sede del xeneize, estaban guardadas y con ese característico olor a nuevo cuando el utilero del club, con la autorización del presidente Alberto J Armando, las sacó para repartirlas entre los jugadores de la plantilla principal a horas del partido de la primera fase de grupos de la Copa Libertadores contra la Universidad de Chile.

Era el 26 de junio de 1963 y dado que el equipo visitante tenía un uniforme muy similar a la del argentino, la solución más práctica fue salir a jugar a lo Milán. Bueno, con la camiseta del Milán.

El ariete Mario Alberto González marcó el gol de la victoria a los 47 minutos pero eso es otra historia.

43. LOS ÁRBITROS TAMBIÉN SIENTEN

Wanderers y Rampla Juniors protagonizaban un duelo de la Liga uruguaya algo soso, por momentos para el bostezo, aquella noche del 11 de junio de 1961. Un partido de trámite normal para el informe del árbitro central Rodolfo Llanes de no haber sido por los extraños ademanes de uno de sus asistentes, Feliciano Cacheiro Sánchez.

En alguna jugada por esa banda, Llanes advirtió que Cacheiro elevaba el banderín a la altura del pecho y a continuación los brazos se agitaban con vigor. Estas señas no hacen parte del lenguaje arbitral y por ello paró el partido y se aproximó a su asistente en busca de una explicación. “¡Gol de Pepe!” exclamó Cacheiro, un fanático de Peñarol que seguía con interés el relato radial del partido de Copa Libertadores que a esa misma hora jugaba el aurinegro contra el Sao Paulo brasileño.

44. ANTE LA DECEPCIÓN DE LA DERROTA, ECHEN AL CANCHERO

Un año antes, en pleno Clausura de 1997, River Plate había sido humillado con un 5-1 en la misma cancha del estadio Brigadier Estanislao López, de Santa Fe. Por eso la cita con Lanús en partido de Copa Libertadores planteaba al conjunto de la banda roja una suerte de ‘regreso al lugar del crimen’.

Por fortuna el insólito gol de 70 metros de Celso Ayala facilitó las cosas para el visitante, que terminó imponiéndose por 1-2. El partido terminó con angustia pero la victoria cayó como un bálsamo. En las filas de Lanús el resultado dejó efectos colaterales pues al analizar la jugada del golazo de Ayala, que en su vida volvió a marcar uno parecido, quedó claro que el balón picó en un montículo del campo y cambió su trayectoria hasta el fondo de la red pese al descomunal esfuerzo del guardameta Leonardo Díaz.

No había dudas. Al día siguiente los directivos de Colón acordaron de echar. No al entrenador o el portero. El villano fue Marcelo Díaz, el canchero del estadio Estanislao López.

45. EL RÉCORD DE DANIEL ONEGA

Uno de los récords vigentes y más antiguos de la Copa Libertadores lo tiene el argentino Daniel Onega, que anotó 17 goles con River Plate en la edición de 1966. “Jugué los 20 partidos, pero convertir 17 tantos no fue fácil. Lo pueden lograr solo quienes tengan la suerte de llegar a la final”, dijo después el goleador, quizá sin dimensionar que su marca, hoy, parece imposible de batir.

46. LA MARCA NEGATIVA DEL ‘PITUFO’

Anthony ‘el Pitufo’ de Ávila (lo apodaron así por su metro y 60 centímetros de estatura) tiene uno de los récords negativos del torneo ya que es el único futbolista que ha jugado y perdido cuatro finales de la Copa Libertadores. El colombiano disputó con el América de Cali las de 1985, 86 y 87, mientras que hizo parte del Barcelona ecuatoriano en la de 1998.

47. FUNES CANTÓ EL HIMNO DE COLOMBIA

La noche del 22 de octubre de 1986 en el estadio Pascual Guerrero de Cali, el delantero argentino Juan Gilberto Funes sorprendió a sus compañeros de River Plate, a sus rivales del América colombiano y a la concurrencia por cantar el himno de Colombia como si fuera oriundo del país de James Rodríguez.

Nery Pumpido, que estaba a su izquierda, lo increpó con un “¿Qué te pasa?”. Pero Funes, que se había hecho figura en el Millonarios de Bogotá y de ahí partiría a River, cambió la molestia de sus compañeros por abrazos, ya que anotó el primer gol del encuentro a los 23 minutos en el triunfo por 1-2. Y en la revancha, una semana más tarde, convirtió el único tanto, el que le dio al equipo argentino su primera Copa Libertadores.

48. PELÉ DEBUTÓ POR LO ALTO

El debut en la Copa Libertadores de Edson Arantes do Nascimento, Pelé no fue como la gente lo imagina. Ocurrió el 18 de febrero de 1962 en el estadio Hernando Siles de La Paz, a 3.650 metros de altitud, frente al Deportivo Municipal boliviano.

Tenía 21 años y ya era campeón del mundo pero nada pudo hacer contra los efectos de la altura. Tanto que pasó desapercibido y ni siquiera participó en las jugadas de gol de su equipo por 3-4. En agosto tuvo la revancha al marcar dos de las tres dianas que le dieron el triunfo sobre Peñarol y su primera Libertadores.

EFE

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