La protagonista del ‘clásico’ fue una cámara

Aficionados que acudieron al Santiago Bernabéu para asistir al partido de Liga entre el Real Madrid y el Barcelona rodean una cámara de televisión desplazada al estadio para retransmitir el encuentro, el primero transmitido en directo por televisión. EFE/Archivo

Madrid, 28 feb .- Sobre el campo estaban Di Stéfano, Gento, Puskas, Kopa, Ramallets, Luis Suárez, Kubala…. Pero en aquel Real Madrid-Barcelona de 1959, antecedente lejano del que se jugará este domingo en el Santiago Bernabéu, la protagonista fue una cámara: por primera vez el partido que ahora se conoce como ‘clásico’ fue televisado en directo.

En las Ramblas de Barcelona los comercios de electrónica abrieron en domingo para sintonizar el partido en sus televisores. Cientos de personas se agolparon frente a los escaparates de puntillas, con el cuello extendido, con los niños subidos a hombros, para seguir el choque desde la distancia.

En el Bernabéu las cámaras recibieron trato preferente. Como si fueran una autoridad. Unas Pye Mk3 fabricadas en el Reino Unido que incorporaban como novedad el orticón, un tubo de enorme sensibilidad. Una maravilla de cámaras.

En la banda, protegida por ‘los grises’ pero en medio del público, se plantó una de aquellas unidades. Como una espectadora más entre las 90.000 localidades que tenía entonces el estadio, 10.000 más que ahora. La grada estaba repleta. Era cuando el fútbol se veía de pie y los hombres iban al campo con traje, corbata y sombrero. Los que no tenían para sombrero se cubrían la cabeza con una boina o, a falta de otra cosa, con un cucurucho de papel de periódico. La cámara parece un extraterrestre entre aquellos rostros en blanco y negro que remiten a otro siglo.

Chus Herrera marcó en el minuto 79 el gol que dio el triunfo a los de casa. Era el 15 de febrero y se disputaba la vigésima segunda jornada de liga. Ocho jornadas después el FC Barcelona ganó el campeonato con una diferencia de cuatro puntos.

La medición de las audiencias televisivas tardó tres décadas en llegar. Se desconoce cuántos espectadores siguieron aquella primera retransmisión en directo de un clásico, pero por entonces apenas había en España 10.000 televisores. Cada aparato costaba unas 30.000 pesetas. Era un artículo de lujo.

En el partido de este sábado la audiencia puede superar los 600 millones de personas que, desde casi 200 países, seguirán las jugadas de Messi o Benzema a todo color y en alta definición en sus televisores de pantalla plana, en sus tabletas o en sus teléfonos.

Las gradas del Bernabéu estarán igualmente llenas, de hombres y también de mujeres, todos cómodamente sentados y vestidos mayoritariamente con la camiseta de su equipo. Será difícil ver una corbata fuera del palco.

Hasta ahí las comparaciones. Para medir resultados, goles, ganadores y vencedores entre aquel partido y este habrá que esperar a que el árbitro pite el final del choque en la noche del domingo.

EFE
Natalia Arriaga

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