El Juventus, con el Scudetto sentenciado, ya puede pensar sólo en el Atlético

Los jugadores del Juventus felicitan al medio Emre Can tras su gol al Nápoles en el partido de la Serie A jugado por Juventus y Nápoles en San Paolo, Nápoles, Italia. EFE/EPA/Archivo

Roma, 4 mar .- El triunfo por 2-1 del domingo en el campo del Nápoles permitió al Juventus hacerse con 16 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado de la liga italiana y, con el “Scudetto” ya casi en el bolsillo, puede concentrar sus energías en la remontada que necesita contra el Atlético Madrid para progresar en su camino europeo.

El equipo del técnico Massimiliano Allegri tendrá antes una cita liguera, un accesible duelo en casa contra el modesto Udinese previsto para el viernes, aunque la concentración ya está puesta en el 12 de marzo, día del partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones en el que debe intentará remontar el 2-0 que encajó en la ida.

El revés sufrido en el Metropolitano, decidido por los goles de los uruguayos José María Giménez y Diego Godín, generó una tormenta en el entorno del Juventus, una confusión que hasta este momento Allegri consiguió gestionar de la mejor manera.

Mientras sus detractores le criticaban duramente por la poca iniciativa tomada por el conjunto turinés en Madrid y por la falta de “juego espectacular”, el técnico italiano fijó el camino a seguir para llegar con “adrenalina al máximo” a la cita del 12 de marzo.

“Algo es seguro, llegaremos listos. Luego, si pasaremos no sé, yo creo que tenemos muchas posibilidades. Tenemos 20 días para preparar este partido, que es ‘el’ partido, con gran entusiasmo, adrenalina al máximo, y será seguro una gran noche”, dijo pocos días después de caer en Madrid.

“No sé si pasaremos, pero tenemos que hacer todo para que eso pase. Para llegar bien allí, debemos hacer tres grandes partidos en la Serie A”, advirtió, pidiendo máxima concentración para los cruces contra Bolonia, Nápoles y Udinese.

Y, pese a la tormenta generada a su alrededor, sus jugadores le siguen. Lograron digerir el disgusto europeo y volver a concentrarse en el torneo doméstico, una competición que, pese a estar ya encarrilada desde hace meses, proporciona exámenes útiles de cara a la preparación del segundo choque con el Atlético.

El argentino Paulo Dybala decidió la visita al Bolonia, al iluminar a un Juventus todavía gris, mientras que los goles del bosnio Miralem Pjanic y el alemán Emre Can, unidos a un gran esfuerzo defensivo, sentenciaron la Serie A este domingo en Nápoles.

No fue la mejor prestación del año para el cuadro turinés, pero el resultado fue el habitual en el torneo doméstico. Una victoria en uno de los campos más complicados de Italia para empezar la cuenta atrás hacia el octavo Scudetto consecutivo.

Así, tal y como anhelaba Allegri, su equipo encarará el partido del viernes contra el Udinese sin presión alguna y con la posibilidad de dar el último paso hacia el “pleno de entusiasmo” necesario para afrontar el desafío europeo.

La autoridad y la seguridad con la que el Juventus juega en Italia deberá verse también en Europa, el ambiente en el que los turineses más sufren para imponerse.

El aspecto mental será tan importante como el técnico y el táctico en el duelo del 12 de marzo, cuando el Juventus estará obligado a marcar al menos dos goles y a no conceder ninguno si quiere pasar la eliminatoria, sin dejarse condicionar por la prisa.

Un desafío difícil e ilusionante para el cuadro turinés, que disfrutó este lunes de un día de descanso y que volverá a trabajar el martes en el centro deportivo de la Continassa, con el Atlético como único foco de atención.

EFE
Andrea Montolivo

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