El Brasil de Neymar, un favorito feliz a orillas del Mar Negro

Neymar, de Brasil, busca el balón durante un amistoso ante Croacia, previo al Mundial de Rusia 2018,  en el estadio Anfield de Liverpool, Reino Unido. (Foto: Nick Potts/PA Wire/dpa)

Sochi (Rusia), 14 jun .- Ni el recuerdo del traumático 7-1 del Mundial de 2014 ni el caos que de repente reina en otras selecciones favoritas para ganar Rusia 2018, como España. Cuando Paulinho tiene que definir el ánimo de Brasil días antes de su debut mundialista, el mediocampista destaca dos palabras: “alegría” y “felicidad”.

Para el equipo de Tite todo va viento en popa de cara a su debut el domingo ante Suiza en el Grupo E. Neymar parece estar mejor que nunca pese a haber pasado casi tres meses sin jugar, la “canarinha” llega con un gran nivel al torneo y con la idílica Sochi, una cálida ciudad-balneario a orillas del Mar Negro, la comisión técnica brasileña eligió posiblemente una de las mejores sedes posibles para su campamento mundialista entre todos los participantes.

Los hinchas rusos siguen con admiración pero también con discreción los entrenamientos de los brasileños en el centro deportivo Yug Sport para no molestar, y los seleccionados de Tite se divierten haciendo rondos bajo el sol en el campo o, como el martes en su primer día de prácticas, cuando Philippe Coutinho cumplía 26 años, tirándole huevos a su compañero en medio del césped para festejarlo.

“Éste es uno de los mejores grupos con los que trabajé en mi carrera”, celebró Paulinho durante una de las conferencias de prensa del equipo. “El grupo es espectacular”, agregó. “La selección brasileña tiene que ser de esa forma: alegre, feliz”.

El volante, uno de los habituales de Tite en el once titular, aseguró también que el pentacampeón del mundo no siente ninguna presión ante el que será su primer partido en un Mundial tras sufrir la peor derrota de su historia, el 7-1 que les endilgó Alemania en casa, en Belo Horizonte, en las semifinales de Brasil 2014.

“En estos cuatro años dejamos el pasado de lado”, dijo Paulinho. “Ya ocurrió. Ya pasó”, enfatizó. “Y el fútbol es así, siempre te da una nueva oportunidad rápido”.

“La presión siempre va a existir en la selección brasileña”, consideró también el jugador del Barcelona con la mira puesta ya en el partido de debut ante Suiza el domingo en Rostov del Don. Un buen comienzo será clave para que la “canarinha” termine de espantar cualquier fantasma y pueda cimentar su condición de favorita.

Las señales son todas buenas hasta ahora. Sobre todo el prometedor regreso de Neymar en los dos últimos amistosos previos al Mundial hace soñar al equipo. El astro de 26 años marcó dos goles en sus dos primeros partidos tras recuperarse de una operación en su pie derecho a comienzos de marzo, ambos de gran factura.

“Está muy bien”, lo elogió el arquero Allison en Sochi. “En un comienzo, cuando comenzó a trabajar con la pelota con el grupo, tenía un cuidado excesivo. Tenía que luchar con el miedo, lo que es normal. Pero poco a poco fue ganando confianza”.

Renato Augusto, uno de los jugadores preferidos por Tite en el mediocampo, empieza por otro lado a recuperarse de sus problemas en su rodilla y se reintegró a las prácticas con el grupo en los últimos entrenamientos en Sochi. También Fred, un volante de recambio, mejoró de un golpe que sufrió en el tobillo y ya entrena, señaló la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).

Brasil llega de un ánimo inmejorable al Mundial cuatro años después.

DPA/Isaac Risco

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