CICLISMO: Turgis se proclama rey de los “caminos blancos”; tablas entre los favoritos

El francés Anthony Turgis, del equipo TotalEnergies, celebra la victoria en la novena etapa del Tour de Francia, que ha transcurrido entre Troyes y Troyes, Francia. EFE/EPA/GUILLAUME HORCAJUELO

Troyes (Francia), 7 jul .- El francés Anthony Turgis (TotalEnergies) se estrenó en el Tour de Francia con una victoria de prestigio en la novena etapa, con salida y meta en Troyes, de 199 km, la jornada de los “caminos blancos” de tierra, del “sterrato”, donde los favoritos firmaron tablas con el esloveno Tadej Pogacar como patrón de la carrera.

Hazaña de Turgis (Bourg la Reine, 30 años), componente de la fuga inicial, fue el más fuerte de los cinco hombres que se jugaron la victoria en Troyes, sacó fuerzas de donde ya no había para un último esfuerzo que le permitió alzar los brazos y estrenarse en el Tour, con un tiempo de 4h.19.43, a una media de 45 km/h.

Turgis ganó el pulso por velocidad a Pidcock, Derek Gee, Alex Aranburu, Ben Healy y Lutsenko, los protagonistas de la novedosa etapa del Tour. A 12 segundos llegó Javier Romo, a 1.17 un grupo encabezado por el eritreo Girmay, con el campeón del mundo Van der Poel y a 1.46 el pelotón principal con todos los favoritos.

Pogacar, ambicioso y ofensivo en los caminos blancos, mantuvo el maillot amarillo sin problemas. Sin diferencias, no se alteró para nada la general, la tierra blanca no se comió a nadie. Todos ilesos ante la primera y deseada jornada de descanso. A “Pogi” le sigue Evenepoel a 33 segundos, Vingegaard a 1.15, Roglic a 1.36, Ayuso a 2.16, Carlos Rodríguez  2.31 y Mikel Landa a 3.55.

El Movistar con mayoría absoluta en la fuga inicial

Una de las etapa más esperadas de la presente edición era la del “sterrato”, la de los caminos de tierra célebres por la Strade Bianche. Una novedad en el Tour que ofrecía 4 cotas y 14 sectores de grava con un total de 32 km.

El chupinazo sanferminero en Troyes lanzó a los corredores a una nueva aventura. Zafarrancho de inicio, a palo limpio por coger la fuga y entrar en el primer tramo de tierra. El Movistar, motivado por celebrar el día su santo patrón, entró en la avanzadilla con la mayoría absoluta: 3 corredores, Lazkano, ganador este en los caminos rurales de la Clásica de Jaén, Aranburu, campeón de España, y Javier Romo.

El proyecto no tenía mala pinta, en ese furgón viajaban hombres de calidad y experiencia como Stuyven, laureado en San Remo, Vermeersch, el primer campeón mundial de gravel, Powless, Lutsenko, ganador de la Clásica de Jaén 2023, Pidcock, excampeón del mundo de ciclocrós y olímpicos de BTT, y Healy.

Pogacar golpea y Evenepoel responde

Por ese evidente peligro tomó cartas en el asunto el maillot amarillo Tadej Pogacar, pero tirando él en cabeza, como un gregario, poniendo en fila al grupo principal, incluso provocando pequeños cortes. El líder se lo estaba pasando en grande por esas rutas polvorientas.

Pogacar atacó a 89 km de meta para ganar la Strade Bianche, esta vez el ensayo se produjo a 81. Su acelerón no causó estragos inmediatos, pero estabilizó a los rebeldes en menos de un minuto. Poco duró la aventura. Evenepoel devolvió el golpe a Pogacar atacando a 76 de meta, como en sus mejores días, llevándose a rueda al maillot amarillo y a Vingegaard.

Ese movimiento atrapó a los fugitivos 2 km después del zarpazo del belga, pero el trío estelar no insistió, ninguno quería asumir la responsabilidad, ahora con muchos invitados. El parón permitió el despegue de Romo, Aranburu, Pidcock, Stuyven, Healy, Gee, Turgi y Lutsenko.

Pogacar insiste y el Visma lo frena

Restaban 3 sectores de tierra cuando Pogacar recibió una orden desde el coche del UAE: “Tadej, a fondo en este tramo”. El maillot amarillo salió disparado a 22 de meta. Enseguida abrió hueco, pero hubo de aceptar la compañía de Vingegaard y Jorgenson.

Los hombres de la general comenzaron a entregar la etapa. A 29 km de Troyes rodaban a 1.37 minutos de la cabeza de carrera, donde 8 hombres tenían opciones de ganar el pulso al pelotón. Tampoco tenían plena garantía, pues Van der Poel sacó a relucir el maillot arcoíris de su maillot para formar un grupo perseguidor con Girmay, Gaudu, Rui Costa y Matthews entre otros.

Stuyven, todo un clasicómano, quemó las naves a 10 de meta. Tremendo ataque del belga, quien abrió un hueco de un puñado de segundos que mantuvo hasta 200 metros de meta, donde pagó el esfuerzo reventando por los cuatro costados. La jauría lo alcanzó cuando ya saboreaba la victoria, pero los rivales aún tenían algún cartucho que otro.

Turgis ríe el último

Se lanzó Pidcock a fondo, cerca de meta. El británico lo tenía en la mano, pero apareció Turgis con enorme potencia para ganar con el último golpe de riñón. Un éxitazo para el corredor galo, tercera victoria francesa en la presente edición y la séptima en su cuenta profesional.

La jornada dejó las cosas como estaban. Pogacar manda, pero el Visma cotiza al alza, Vingegaard cada día está mejor y los aspirantes al podio seguirán la batalla la próxima semana. Llegan el Macizo Central y Pirineos. Queda mucho Tour.

Este lunes el Tour disfrutará en Orléans de la primera jornada de descanso con todo por decidir, si bien la condición de favorito número 1 de Pogacar continúa intacta. El martes vuelta a la carretera con el trayecto hasta Saint-Amand-Montrond, una buena opción para los velocistas.

Carlos de Torres

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