África, otra vez con las manos vacías

El jugador de la selección de Senegal Sadio Mané celebra su gol en la Copa del Mundo. (Twitter)

Samara (Rusia), 29 jun .- Las expectativas son siempre enormes, aunque a veces no sean realistas. Pero el hecho de haberse quedado sin representantes en octavos de final del Mundial de fútbol, es una gran decepción para África, que lleva décadas esperando el salto definitivo.

Senegal era la última esperanza del continente para estar entre los 16 mejores, pero los hombres de Aliou Cissé quedaron el jueves eliminados por la nueva regla del “fair play”.

“Habría sido mejor quedar fuera de otra manera, pero es así”, dijo el técnico senegalés. “Es una pena”, agregó el entrenador, cuyo equipo recibió dos tarjetas amarillas más que Japón, que se quedó con el segundo boleto del grupo.

Cuando mañana arranquen los octavos de final, todos los equipos africanos estarán de vuelta a casa. Una vez más.

Es una de las preguntas que se plantean regularmente antes de los Mundiales: ¿Podrá esta vez una selección africana disputar el título? Buenos jugadores hay bastantes en el continente. El egipcio Mohamed Salah y el senegalés Sadio Mané tuvieron gran culpa de que el Liverpool llegara a la final de la Liga de Campeones.

La mayoría de los futbolistas juegan en el extranjero. Pero el quinteto africano en Rusia -Senegal, Nigeria, Marruecos, Túnez y Egipto- se quedó otra vez lejos de las instancias finales. Aún peor: por primera vez desde 1982, ningún equipo del continente superó la fase de grupos.

Pero no todo es decepción. Al contrario. El entrenador de Senegal ve al fútbol africano incluso en el buen camino. “El continente está repleto de calidad. Equipos como Senegal o Nigeria estarán en algún momento en situación de ser campeones del mundo, como Alemania o Brasil”, dijo el ex jugador antes de la amarga eliminación.

El jueves, tras el adiós, repitió el discurso: “Creo que no tenemos que avergonzarnos, las distancias son cada vez menores”.

Senegal y Nigeria compitieron hasta el final con sus rivales de Europa y Sudamérica, pero les faltó ese gramo de suerte en los partidos decisivos.

Las selecciones han hecho progresos, también en el entorno y la organización. En el pasado, las informaciones de discusiones sobre los premios o caos en la planificación eran parte de los Mundiales, pero en Rusia no hubo nada parecido.

No obstante, el seleccionador de Nigeria, el alemán Gernot Rohr, sigue viendo ahí la gran diferencia. “En cuestiones de organización y disciplina existen grandes déficits que no pueden solucionarse de hoy para mañana. Esto es también una cuestión de mentalidad”, señaló al diario “Süddeutsche Zeitung”.

En cualquier caso, el técnico de 65 años quiere cumplir con su contrato en Nigeria y está convencido de crecer: “En cuatro años seremos mejores”.

Habrá que esperar para saber si pueden decir lo mismo Egipto, Marruecos y Túnez, eliminados con más pena que gloria. Los egipcios se vieron mermados por la lesión de su estrella, Salah. Los marroquíes se sintieron maltratados por los árbitros y se quejaron oficialmente ante la FIFA. Y los tunecinos lograron al menos con un 2-1 ante Panamá la primera victoria mundialista desde 1978.

Otro consuelo es que como muy tarde en el Mundial de 2026, incluso quizá ya en Qatar 2022, las oportunidades de África ascenderán gracias al incremento hasta 48 equipos de los participantes en el torneo. En el mega-Mundial hay nueve plazas reservadas para el continente.

DPA/Lars Reinefeld

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