Adiós a la sonrisa: Brasil se amarga el comienzo en Rusia

Neymar trata de eludir la marca de Suiza. (Twitter)

Sochi (Rusia), 18 jun .- Ni Neymar ni el “jogo bonito”, ni siquiera el golazo de Philippe Coutinho que parecía presagiar un primer show de la “canarinha” en tierras rusas. Aunque el Mundial de fútbol apenas comienza, el debut de la poderosa selección brasileña con un magro 1-1 ante Suiza enturbió la alegría y la ligereza con la que los dirigidos por Tite habían llegado a Rusia 2018.

El empate fue muy poco para un equipo que sueña con el “hexacampeonato”. Brasil, que perdió por primera vez desde 1978 puntos en un arranque mundialista, mostró dos caras distintas en Rostov del Don. Por un lado, los enormes recursos y la versatilidad del ataque “verdeamarelo”, capaz de hacer crujir el sólido engranaje de la defensa suiza en el primer tiempo.

El pie derecho de Neymar tocaba y tocaba, recuperado de la operación que lo tuvo casi tres meses sin actividad, y Willian, Paulinho y Gabriel Jesus asustaban constantemente a los helvéticos antes de que Coutinho reventara el arco rival en el minuto 20. Por otro lado, sin embargo, aparecieron la inseguridad y las dudas, una vez llegado un empate inesperado tras un córner en el arranque del segundo tiempo.

“Brasil cambió el estilo y fue castigado”, analizó hoy el diario “Folha de Sao Paulo”. “Resultado amargo”, escribió el deportivo “Lance!”. “7 contra 1”, ironizó el portal UOL recordando la histórica goleada que les endosó Alemania en 2014, para criticar la facilidad con la que el suizo Steven Zuber pudo cabecear el empate en el 50′, rodeado por más de media docena de brasileños.

“La canarinha” perdió la sonrisa que tanto pregona estos días en su base mundialista en Sochi a orillas del Mar Negro, decidida a emular el buen ánimo con el que la selección de Alemania desembarcó hace cuatro años en Brasil 2014 para proclamarse luego campeona. Neymar, que se pintó una cresta dorada y anunció antes del partido que estaba en Rusia para “soñar en grande”, pasó cabizbajo por la zona mixta.

“Fue un partido para saber que la Copa del mundo no va a ser fácil”, dijo. “Suiza no mereció empatar, pero creo que nosotros podemos mejorar”.

Tite compareció tenso en la sala de prensa. “La ansiedad nos golpeó fuerte”, admitió el seleccionador. El equipo “sintió emocionalmente el gol (en contra)”, analizó.

Otro intento para explicar el pequeño revés apuntó al árbitro, por un supuesto empujón de Zuber a Miranda en el gol suizo. “Si me hubiese tirado al suelo, lo cobraban”, se lamentó el defensa. También Tite protestó por la jugada, pese a que aseguró que no quería usarla como excusa para justificar el resultado.

“Fue notorio el empujón”, se quejó el entrenador. Sus jugadores contaron luego en la zona mixta que el técnico les había pedido no comentar el lance, pero al final casi todos acabaron hablando de la polémica para criticar que no se hubiese usado el VAR o achacar a la supuesta falta el empate de su debut.

También la dureza de la marca sobre Neymar sirvió para explicar la noche de dudas de la “canarinha” en Rostov. El crack brasileño “fue el que más faltas recibió en la Copa”, calcularon reporteros brasileños en Rusia.

“Cambian jugadores para hacer faltas”, protestó el 10. “Si el arbitraje no presta atención, eso es algo malo para el fútbol”, agregó. “Está abierta la temporada de caza”, escribió con sarcasmo el diario “O Globo” subrayando que el astro de 26 años recibió él solo 10 de las 19 infracciones suizas durante el partido.

“Nosotros queremos jugar, queremos proponer”, dijo Tite en otra crítica sutil al rival tras el baño de agua fría en el debut.

“Nadie gana o pierde la Copa en el primer partido”, intentó al final tranquilizar a todos el ariete Gabriel Jesus. “Un grupo de un Mundial tiene tres partidos”, lo secundó Coutinho, también un poco cabizbajo en la noche de Rostov. A Brasil le quedan dos duelos más en el Grupo E -frente a Costa Rica y Serbia- para recuperar la alegría.

DPA/Isaac Risco

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